D-4800 - R.C. Tucumán 9 de Julio
Por Kike Poliakof
El Shofar del Rey de España
Hace algunos años, Juan Carlos Rey de España invita al Gran Rabino de
Israel Rav Yonah Metzger para conmemorar el 800* aniversario de la muerte de Maimonides, el ilustre Rabí Moshé Ben Maimón (el Rambam), médico filósofo Talmudista que nació en Córdoba, España. Durante la ceremonia, Rav Metzger ofreció al Rey un magnífico Shofar, muy largo y encorvado, engastado de plata y con la corona real grabada.
El Rey Juan Carlos la examinó durante un largo tiempo y preguntó por su
origen. Rav Metzger hablaba en hebreo mientras que el embajador de Israel en España, Don Víctor Harel, traducía al español
-¿Viene este objeto de África? preguntó el Rey
- No Majestad, viene de la Tierra de Israel
Cada vez más perplejo, el Rey preguntó si aquel objeto se atizaba en las
corridas y Rav Metzger explicó cortésmente que el judaísmo impedía hacer
sufrir de manera inútil a los animales
- ¿Pues de que sirve este cuerno de animal?
Rav Metzger aprovechó esta conversación para recordar al Rey un capítulo
doloroso de la historia de los Judíos de España. El Rey le escuchó
atentamente:
- Majestad, este regalo va a permitirnos terminar de manera definitiva con
la historia. Hace más de quinientos años, la Edad de Oro del Judaísmo
terminó bruscamente cuando sus antepasados, El Rey Fernando y su esposa
Isabel, incitados por el Inquisidor Torquemada, expulsaron a mis
antepasados.
Los judíos que tanto habían contribuido al desarrollo de su país tuvieron
que huir, abandonando todos sus bienes para instalarse en países más
hospitalarios. Algunos se quedaron en España y se convirtieron guardando en secreto sus leyes y sus costumbres. Actuaban como católicos devotos pero respetaban las leyes de la Thora, encendiendo sus velas de shabat en los armarios para que nadie se de cuenta. En los días de fiesta aquellos
Marranos se reunían en los sótanos para rezar.
Nuestro rezo de Kol Nidre, al principio del oficio del Yom Kippur esta
atribuido a esos Marranos que anulaban de esta manera sus declaraciones de pertenencia al catolicismo.
Rezaban con fervor y voz muy baja para que la inquisición que sabía torturar y quemar a los heréticos no los descubriera.
Para Rosh Hashana, se enfrentaban a un dilema: podían rezar con voz baja
pero ¿y el Shofar?
Un jefe de orquesta de origen judío, encontró una solución original. Propuso
al rey organizar un concierto gratuito para presentar diversos instrumentos
de viento, venidos de todos los países y de todas las épocas. El Rey quien
adoraba la música quedó encantado. El jefe de orquesta propuso la fecha de
Rosh Hashana. El Rey, la Reina los ministros y los cortesanos se sentaron en
la primera fila; todos los demás se pusieron atrás y entre ellos los
Marranos.
Los músicos presentaron diferentes instrumentos, desde la flauta del pastor
hasta la trompeta del soldado; el jefe de orquesta propuso de soplar el
mismo en un cuerno de morueco, que presento como el más antiguo de los
instrumentos de viento conocidos.
El Rey y la Reina se interesaron a aquella curiosidad, contemplaron ese
instrumento; el maestro se lo llevo a la boca mientras que, en el fondo de
la sala, los marranos pronunciaban con voz baja las dos bendiciones:
“Bendito seas Dios, Rey del Universo, que nos ha santificado con sus
Mandamientos y nos ha ordenado de escuchar el Shofar”
“Bendito seas Dios, Rey del Universo que nos ha hecho vivir, nos ha
mantenidos y que nos ha hecho llegar hasta esta época”.
El jefe de orquesta sopló en el Shofar como lo exige la Hala’ha y todos los
espectadores se callaron. Estuvo muy aplaudido.
Hoy, Majestad, prosiguió Rav Metzger, nos volvemos a encontrar, quinientos años más tarde, de manera más amistosa. Como Gran Rabino de Israel, me siento muy feliz de volver a España. En nombre de mi pueblo le doy las gracias pues ahora los Judíos pueden vivir libres en su país. Gozan de una libertad de culto y el día de Rosh Hashana, pueden tocar el Shofar en las sinagogas restauradas.
Gracias a Dios, puedo, hoy, ofrecerle este Shofar sin esconderme pues es
usted un soberano atento a la democracia. Ahora en España todos pueden rezar sin miedo.
Aceptando el Shofar, dijo el Rey
Señor Gran Rabino, he recibido muchos regalos y trofeos de muchos hombres de Estados del mundo entero. Pero este regalo es portador de un significado histórico y le agradezco este Shofar y su historia.
Rav Metzger declaró al Rey que quería darle una bendición, como eso está
encomendado por los Sabios. Los dos se pusieron de pie, Rav Metzger cerró
los ojos, levantó las manos hacia la cabeza del Rey y dijo la bendición con
gran fervor.
Cuando terminó Rav Metzger abrió los ojos y vio que el Rey lloraba sin
querer esconderse…
Según la historia, la madre de Fernando I, Rey que firmó la expulsión de los
judíos en el año 1492, y que dejo la Inquisición instalarse durante siglos,
era judía. Se llamaba Juana Enríquez, y su madre era Paloma bat Guedaliah
(Paloma hija de Guedaliah).
El abuelo paterno de Juana Enríquez es Alonso Enríquez, señor de Medina de Rioseco (1354-1429) cuyo padre es Fabrique de Castilla y cuya madre es
Paloma bat Guedaliah, nieta de Shlomo Ha-Zaken ben David, descendiente del rey David.


























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